Competitividad urbana y municipal

El Índice de Competitividad Urbana 2012 compara a 77 ciudades a través de 60 indicadores agrupados en 10 subíndices. En los tres menús de abajo puedes conocer un diagnóstico amplio de una ciudad en particular, comparar entre las ciudades que tú elijas y por subíndice, así como crear tu propio índice al darle más peso a los aspectos que más te importen.

Seguridad

Uno de los principales problemas a los que las ciudades se enfrentan en lo que respecta a garantizar la seguridad de sus habitantes es la coordinación entre las diferentes policías municipales (o incluso estatales en algunos casos). Los efectivos municipales por lo general conocen bien sus localidades, pero ni la ciudad ni el crimen respetan los límites de la geografía política, razón por la que se vuelven incapaces de combatir de manera conjunta delitos que comúnmente tienen las mismas raíces.

El Distrito Federal, a diferencia del resto de los estados, resuelve el problema de coordinación al tener una sola policía sujeta a un mando único. Sin embargo, esta solución es parcial. El Valle de México abarca más allá de los límites políticos del Distrito Federal: la zona metropolitana incluye a 59 municipios del Estado de México y a uno de Hidalgo. Ese hecho plantea el mismo problema que enfrentan las ciudades del resto del país cuya zona urbana abarca a múltiples municipios.

Por otra parte, el diseño del espacio urbano es otro tema de vital importancia para la prevención del crimen. Según la teoría situacional del delito, ciertas características del ambiente físico y social urbano generan oportunidades para que se cometan delitos. Éstos pueden ser reducidos al identificar y bloquear los factores que facilitan a los posibles delincuentes a cometer crímenes. En específico, las intervenciones situacionales intentan: a) reducir la recompensa del delito, b) aumentar el esfuerzo de los delincuentes, y c) aumentar el riesgo de los delincuentes.

Asimismo, ciertas zonas en una ciudad suelen presentar la mayor proporción de crímenes cometidos, conocidas como “hot spots”. Algo que puede parecer tan simple como el rescate de espacios públicos puede ayudar a reducir significativamente las tasas de delitos.

Ante tal situación, IMCO propone: