Competitividad urbana y municipal

El Índice de Competitividad Urbana 2012 compara a 77 ciudades a través de 60 indicadores agrupados en 10 subíndices. En los tres menús de abajo puedes conocer un diagnóstico amplio de una ciudad en particular, comparar entre las ciudades que tú elijas y por subíndice, así como crear tu propio índice al darle más peso a los aspectos que más te importen.

Finanzas públicas

Con la urbanización y consolidación de las ciudades, los municipios que las componen adquieren cada vez mayores obligaciones de gasto para proveer los servicios públicos: si hay más población, hay que aumentar la cobertura de agua, la recolección de residuos, la iluminación, los parques, y otros servicios. Sin embargo, la recaudación local es insuficiente y la disputa por los recursos federales es cada vez mayor. Dadas estas condiciones, el financiamiento para la provisión de servicios públicos por parte de los municipios deberá repensarse con base en tres principios: 1) el mantenimiento de un presupuesto balanceado, 2) el uso racional de los recursos públicos y, 3) transparencia y rendición de cuentas. Para lograr estos tres objetivos se requieren cambios importantes en el sistema fiscal local.

Dada su falta de autonomía fiscal derivada de una escasa recaudación local, los municipios se han visto en la necesidad de emitir deuda para financiar su presupuesto (ver Gráfica 1). Esta situación no es sostenible en el largo plazo: la deuda tiene un límite natural. La opción de financiar con deuda puede ser únicamente temporal.

Gráfica 1: Deuda municipal total, 2005-2010

Fuente: IMCO con datos de SHCP. Datos en pesos constantes 2010.

Asimismo, la mala calidad de la información presupuestaria de los municipios abre espacio para la discrecionalidad en el uso de los recursos y por ende el endeudamiento. Al observar mayor endeudamiento y sin información sobre el gasto gubernamental, se genera una mayor desconfianza en los ciudadanos, lo cual puede empeorar la recaudación y contribuir al ciclo vicioso entre falta de ingresos y deuda.

Ante tal situación, IMCO propone: